40 razones para no viajar

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Casi dos años de viaje ininterrumpido. Con altas y bajas, con ganas de volver y no volver. Así que llegó mi hora: ¡la hora de la lista eterna! Claro que también podría haber dicho lo mismo de mi vida “sedentaria”, pero para ese entonces no tenía blog 🙂

*Para leer con ironía, claro.

1. Porque después de viajar novas a seguir siendo la misma persona (el punto 1 y el 40 resumen todos los otros puntos)

2. Porque te vas a dar cuenta de que viajando necesitás mucho menos dinero de lo que usualmente usarías en la vida cotidiana (un ejemplo: en noviembre de este año gasté nada más y nada menos que 165 dólares neozelandeses para comer, habitar una casa, y gastos extras también)

3. Porque te podés enamorar en el camino (¡esto es realmente peligroso!) *Nota: posiblemente  te enamores de alguien de tu propio país. Esas cosas locas que suceden cuando uno viaja

4. Porque te vas a llenar de historias inspiradoras en el camino (en República Checa conocí a Antonio, un checo precioso que se fue sin saber una palabra de español a recorrer toda Latinoamérica, desde Antártida hasta México. Ahora ama el mate, habla un español argentino divertidísimo y recibe a viajeros de todo el mundo en su casa de Lyza nad Labem)

5. Porque no sólo vas a escuchar historias inspiradoras sino que las vas a vivir y te vas a encontrar a todos los responsables de esas historias (y extrañamente, vos vas a empezar a ser uno de esos inspiradores)

6. Porque la vida normal te va a parecer realmente aburrida (a este punto no sé bien qué es “vida normal”, porque a veces me doy cuenta de que mi vida normal ahora es viajar, y de que por supuesto la vida normal también es muuuy disfrutable. Pero no importa, todos sabemos a qué me refiero)

7. Porque la rutina te va a sentar realmente fastidiosa (9 a 5. Y realmente admiro a aquellos que pueden levantarse cada día a la misma hora y trabajar todos los días ¡tanto! Yo no puedo, y creo que viajo porque viajando no hay rutinas, más allá de las que acontecen cada día)

8. Porque el viaje te va a volver absolutamente creativo (en Indonesia me propuse escribir 30 post seguidos durante 30 días, no sabía que ese desafío creativo iba a transformarse en las dinámicas creativas y que todo eso me llevaría a conocer a muchísima gente alrededor del mundo y a formar lazos preciosos, a alentar a otros a escribir, ¡y a concluir en dos talleres de escritura online que me permiten seguir viajando!)

9. Porque vas a conocer la libertad (este punto suena como muuuuy grande. Voy a ser sincera: no sé si “toda” la libertad, pero sí cierta libertad interior de decidir qué hacer a cada instante, definiendo destinos en base a qué siente uno, respetando ciertos ritmos corporales, etc. ¿Los viajeros tenemos responsabilidades? Sí, y esas responsabilidades se ajustan a ritmos internos, pero no los delimitan)

10. Porque vas a ser muy feliz (¡peligrosidad máxima! ¿Un mundode gente feliz? Peligroso. Y acá también voy a ser sincera: sí, hay días en que estoy triste, cansada, de mal humor, desorientada. Pero esos días son parte de un todo precioso: prefiero estar de mal humor porque no encuentro un hostel, porque no sé si me alcanza la plata para comprar un pasaje o porque mis nuevos vecinos camboyanos no me dejan dormir, porque significa que salí de mi burbuja y me largué a hacer lo que realmente sentía hacer)

11. Porque vas a encontrar habilidades personales que desconocías (Salí de Argentina sin hablar inglés y durante nueve meses fui la sombra “inglesa” de Rami que sí hablaba. De un día para el otro, me quedé sola y TUVE que hablar inglés. Y lo hablé. Y me gustó, y no lo hice tan mal. Delicias de viajar: un día no sabés algo, al otro día lo sabés porque es parte de tu supervivencia. Rami por ejemplo en dos años montó su propia empresa de marketing online, que ahora le permite seguir viaje alrededor del mundo 🙂 )

12. Porque te vas a volver más tolerante respecto de otras culturas,otras personas y otras formas de vivir la vida (ver a tantas personas VIVIR, estar muy vivas y no tan vivas, y todas viviendo vidas taaaan diferentes… es increíble. Claro, también la tolerancia y el respeto se aprenden en casa, pero el mundo entero te lo enseña de otras formas)

13. Porque en el viaje vas a encontrar que estás más seguro de vos mismo (¡Díganmelo a mi! Casi 4 años de pareja, 1 año y algunos meses viajando siempre con alguien, y después sola: llegó el final de la pareja, pero no mi final. Sola en un país del cual no hablaba demasiado su idioma, sin dinero, sin amigos, y ahora sin hombre. Pero sucedió algo: hubo una confianza absoluta de que todo TODO estaba MUY bien)

14. Porque vas a volver a tu país de origen pensando qué tipo de negocio podés comenzar para seguir viajando (No sé por qué pero la mayoría de viajeros que voy conociendo por el mundo han logrado encontrar formas increíbles de seguir viajando. Ejemplos: Aniko Villalba, Marcando el Polo, Viajero emprendedor y muchísisisisimos más dando vueltas por la red y fuera de la red)

15. O no vas a querer volver (emm… no sé a lo que se refiere este punto… jajajaja)

16. Porque vas a amar apasionadamente el tiempo libre y el ocio improductivo (Hacer NADA: NADA. Horas esperando un auto que te lleve, no hacés nada. Charlando con viajeros en un hostel, no hacés nada. Escribiendo tonterías: no hacés nada. Durmiendo una siesta en un parque cualquiera, no hacés nada. Por el simple hecho de: NO HACER NADA, y que no haya nada más importante que hacer)

17. Porque vas a entender qué son las casualidades y cómo la vida te propone un flujo de cosas inusuales que es realmente sorprendente y MUY claro cuando viajás (Son tantas pero tantas las cosas “locas” que me han pasado viajando que dudo que me creerían si las cuento. Así que mejor les dejo este artículo en donde otro viajero explica muy bien cómo viene la cosa)

18. Porque te vas a volver más consciente de tu cuerpo (Sí, sí y más sí. Desde el momento enque el entorno te propone nuevas sensaciones, el espectro de las cosas que sentimos en el cuerpo se amplía muchísimo)

19. Porque vas a aprender a cocinar deliciosas, nutritivas y llenas de historias (como cuando aprendí a cocinar un postre checo mientras escuchaba la historia de Katherina y la ayudaba a recolectar los frutitos para preparar el postre. ¿Qué mejor? Aprendizaje culinario al instante)

20. Porque vas a aprender muchas formas de decir hola, baño, adiós, bus, y te quiero (comida, cerveza y barato seguramente también)Kaikoura al atardecer

21. Porque ahora vas a tener amigos en todos lados (es extraño pensar que ahora tengo “casas” en donde volver alrededor del planeta. Antes no existían, y eso me parece milagroso)

22. Porque vas a aprender que las relaciones en los viajes son generalmente muy intensas (sí, esto también sucede en “la vida cotidiana”, pero cuando estás viajando los holas y adiós son muy frecuentes, así que uno aprende a vivir con muchísima intensidad cada contacto)

23. Porque te vas a dar cuenta de que el inglés de la secundaria sí servía (¡maldición! sí servía. ¡Sí servía! Y también fue muy útil pasar una infancia con películas con subtítulos. Rami diría que jugar videojuegos también es una fuente importantísima para aprender inglés. Yo te digo: si tenés tiempo y dinero, tomá clases. Pero si no tenés, no te preocupes, VAS A APRENDER inglés a la fuerza, y va ser el inglés más hermoso de todos. En el momento en que te das cuenta de que podés tener una conversación normal con alguien desconocido, pasaste una frontera deliciosa)

24. Porque te vas a encontrar haciendo cosas que antes jamás hubieras hecho (ejemplo práctico: pasar un mes y medio en La Toscana limpiando los corrales de las vaquitas y las cabritas y los caballitos. Queremos decir: juntando caca 6 horas por día. Me acabo de dar cuenta de que nunca conté “esa parte” de la experiencia. Todavía era una bloguera muy pudorosa)

25. Porque vas a dejar de tener miedo (bueno, yo sigo teniendo miedo, pero menos. ¡Mucho MUCHO menos miedo! El viaje tuvo un efecto terapéutico llamado: no te preocupes, todo TODO siempre va a estar bien)

26. Porque vas a dejar de necesitar de muchas cosas para sentirte vivo (Ejemplo práctico: hace mucho tiempo decidí viajar solo con una mochila de mano. Lo que entra entra, lo que no entra, no entra. ¿Moda? ¿Aros polleras maquillaje? No entran. Lo que no fue usado en un mes de viaje, se regala, se tira, se canjea)

27. Porque te darás cuenta de que el mundo es un lugar mucho más seguro de lo que habíamos creído (Dos años de viaje: NUNCA NUNCA me pasó nada. Ni robos, ni miradas, ni violencia, ni sentirme incómoda en un lugar. Me robaron en Argentina antes de mi primer viaje, eso es lo más gracioso)

28. Porque comprenderás que en el fondo somos todos iguales (Esta es una sensación muy extraña de estar viendo a una señora camboyana trabajar y saber que sos muy diferente, y que sin embargo, sin embargo… las dos estamos vivas, así que algo parecido tenemos que tener ¿no? Algo que nos una, quiero decir)

29. Porque te acercarás a la naturaleza de una forma diferente (Creo que aplica lo dicho en el punto sobre el respeto a las culturas. Ver el mundo desde otros lugares, te hace ponerte más en contacto con el medio ambiente. A veces para mejor, a veces para peor, como cuando me di cuenta de que Europa es un continente que está tristemente contaminado)

30. Porque una vez que hagas el primer viaje, vas a darte cuenta de que la tierra era mucho más pequeña de lo que parecía en los mapas (y que Europa no era tan grande como creíamos que era. A mis profes de geografía: muchachos, no sabíamos nada. Nada. El mundo no es como aparece en los mapas, que quede claro)

31. Porque si cumpliste tu sueño de viajar por el mundo ya sabés que nada es imposible (El gran dilema de la libertad. Una vez que lo hiciste, algo tuyo se relaja porque sabe que podés hacer realmente lo que quieras. ¿Ir a India? Podés. ¿Montar tu propio negocio? Podés. ¿Ayudar a otros? Podés. ¿Relajarte y ser feliz? Podés. ¿Trabajar poco y tener dinero? También)

32. Porque vas a volver lleno de ideas nuevas (Repetitivo, pero tengo que llegar a 40 jajajaja. Sí, ideas, ideas. Por ejemplo: empecé a viajar y pensaba que tener 1.000 euros en el bolsillo ERA POCO. ¿Ahora? Ahora mi mente tiene una revolución interna y sabe que con 1.000 EUROS mi cuerpo y yo podríamos sobrevivir tranquilamente algunos largos meses)

33. Porque el apego por las cosas materiales se desvanece (Lo mismo de la mochila. Empecé a viajar y necesitaba pantalones, calzas, cancanes, polleras, polleritas, short, campera, campera, ochenta pulloveres, zapatos de montaña… 2 años después: casi nada. Y estoy lejos de “la nada” porque en el mundo no se permite andar desnudo, eso está claro)

34. Porque no vas a necesitar una casa: cada lugar del mundo será una casa diferente (¡Sí! Sí y extrañamente sí. ¿Mi almohada? ¿Mi cama? ¿Mi habitación? ¿La comida argentina? No sé, creo que me gusta todo el mundo y no tengo predilección por ninguno de los lugares que visité o los que queda por visitar. Todos me vienen muy bien 🙂 )

35. Porque te vas a dar cuenta de que la tierra es una sola y de que fronteras y países son ilusiones consensuadas (Lo cual por supuesto a veces genera tristeza. El mundo al viajar se va convirtiendo en una cosa muy absurda a veces)

36. Porque te vas a volver un ciudadano global (¡Con todo lo que ello implica! Poder relacionarte interculturalmente, tener una visión panorámica de las cosas, poder trabajar desde cualquier lugar del mundo… Sépanlo: un cambio grande está incubándose en nuestra generación)

37. Porque vas a descubrir que estar solo y estar lejos no es tan abismal como parecía al principio (Primer día de viaje: Fiebre. Fiebre en Venezia, cosas que me pueden pasar nada más que a mi. Y preguntarme: ¡oh oh oh! ¿Qué hago en el trasero del mundo? Dos años después: está bien, estoy lejos. ¿Pero lejos de qué? Todo es muy relativo)

38. Porque encontrarás personas que te abracen, te regalen un consejo, un plato de comida, una palabra en cada uno de los países que descubras (Sí, sí y más sí. ¿Todo está bien? ¡Todo está bien! En conjunto con la confianza personal siempre viene añadida una dosis de cararrotismo -método de supervivencia principal- y una confianza mundial, quiero decir: Todo está bien, siempre)

39. Porque vas a decir gracias muchas veces el día (Gracias, gracias y muchas gracias, por todo, porque hay gente que te ayuda en los momentos más extraños, como cuando te perdés en Estambul a las 12 de la noche y un señor te lleva hasta la puerta de tu hotel. Gracias gracias y más gracias)

40. Porque exponerte a estímulos nuevos va a significar que cambies mucho… ¿Ya lo dije? Cambiar. Rotundamente. Mirar tus fotos de tu inicio y no reconocerte. Creer que eras tímida y saber que no lo sos. Pensar que no ibas a poder hacerlo sola y sin embargo lo hiciste. Lo hiciste vos, pero también siendo parte de un flujo inmenso. Nuevos estímulos: nuevas conexiones neuronales. Nuevas conexiones: una nueva forma de ver la vida. Y después de todo: un nuevo yo, o muchos yo, o múltiples yo que deciden seguir de viaje

¡Lee mi libro de viajes!