En la era del miedo todo lo que debemos hacer es acercarnos

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Quiero que vengan todos. Quiero que vengas. Quiero que te acerques. Quiero invitarte. Porque en la era de miedo, lo mejor que podemos hacer, es acercarnos. A nosotros mismos, y a los otros. La mirada de quien está enfrente nuestro nos puede salvar, si somos capaces de unirnos en este extraño vacío del cual surgimos nada más y menos como una forma. Observarme en el otro -su rabia, su desorden, mi rabia, mi desorden- para autoidentificar cuándo me alejo del amor.

Un demonio no es más que un pensamiento al que hemos amado durante mucho tiempo.

¿Por qué quieres hacer un taller de escritura, Maga? Como un acto de amor, sabes. Porque en la era del terror (observa qué locura: vivimos en un momento en que una de las palabras más usadas es TERRORISMO, ¿sabes lo que eso significa realmente? que nos hemos acostumbrado a vivir del otro lado del río, y que no nos posibilitamos a nosotros mismos, a los otros, a todos, a vivir en el lugar en el que verdaderamente nos corresponde vivir), si no creemos en estas cosas de lo cotidiano -vestir una estatua, preparar una sopa, un buen día mi amor- ¿qué nos queda?

Yo quiero ser salvada, sabes. A mí ya no me sirve caer en el catastrofismo porque he vivido así toda la vida.

Si no creo, si no me doy cuenta, si no quiero ver que en este acto cotidiano está la posibilidad de salvarme del terror: ¿entonces qué?

Mi mundo es, generalmente, un mundo terrorista. Esto ya te lo he dicho una treintena de veces. Sé de lo que hablo, cariño. Entonces en este acto de darme, de decirte la verdad, encuentro paz. ¿Y sabes en qué otra cosa encuentro paz? En no echarte la culpa. Y si lo hago, es mi deber darme cuenta. Recuperar lo que realmente me une a ti. Lo que me separa de ti es una ilusión. Culpa: “que ha causado algo”. Si a ti te considero la causa de mi desgracia, vivo en un sueño, y cuando lo comprendo, entonces soy absolutamente responsable de mi propio despertar. Aquí no hay astro que valga, no hay excusas, ¿entiendes?

Por eso quiero que vengas y además me hago un llamado a mí misma: a entregarme a la madera y al incienso, de entregarme ahora a la palabra, mañana a la suficiente sensibilidad de desear-darme-cuenta, y el 10 de diciembre, entregar mi boca para que otros hablen a través de ella.

Porque en un taller de escritura no se trata de escribir, mi amor, se trata de hacernos partícipes de esto que nos pasa, se trata de saber que nos hemos inventado las causas y vivimos en el mundo de los falsos efectos. Y en este lugar haremos un experimento de la vida real, caminando con los ojos cerrados para darnos cuenta de que siempre hemos perdido el control y que no nos queda más que dar gracias al tremendo corazón pulido e inmenso que nos crea.

Imagina si nos tocara hacernos cargo de cada una de nuestras células, de la rotación de la tierra, de la descomposición de la materia, del grosor de la pupila… mejor déjalo así. Que siga todo su propio movimiento. Y qué más da si lo único que tenemos que hacer es observar y entregar, observar y entregar. ¿Qué podríamos perder? Observar y entregar. Sentir y entregar. Escribir y entregar. Amar, entregar.

Esta entrega a la madera y la luz es la misma entrega al acto cotidiano, el acto cotidiano encantador en sí. No necesitamos MÁS magia. Necesitamos amar más la realidad. ¿Sabes la cantidad de cosas que suceden en tu cuerpo y de los cuales no tienes ni idea? ¿Sabes de dónde vienen tus pensamientos? ¿Y hacia dónde van? ¿No te has dado cuenta de que vives en el misterio total y pretendes, como yo, saberlo todo?

PRETENDES, digo. PRETENDO, reitero.

“Saberlo todo”.

Ah, caigamos, al fin. Dame la mano y caigamos al abismo dulce de saber que no sabemos.

Maravillosa liberación.

Te espero.

Hoy. Mañana. Y el 10 de diciembre para tocarnos las manos y reconocernos. No olvides que tu presencia me salva. Recuerda que ese día te prestaré mi boca. Sólo dándonos unos a los otros podremos decir la forma de amor que somos.

M.

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tierra negra taller de escritura

{Tierra Negra #TallerDeEscritura – 10/12 – CABA – compoetica@gmail.com}

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