Raquel me escribió una carta. Raquel me dijo que estaba rota y yo a Raquel le respondí su carta. Y le dije que yo también estaba rota. Que me diera la mano. A veces está bien darse de la mano. Después vienen las palabras. Después de la lluvia de Roma vienen las palabras. Después viene entender un nombre. Vente conmigo a explorar este bonito cuento.

“Roto, ta: del part. de romper; lat. ruptus”

1: Que Lleva roto los vestidos

Hablemos de esto que nos viste el alma y de nuestras propias elecciones. Hablemos de las profesiones que no existen pero que hemos elegido. Hablemos de cómo nos vestimos ante las ilusiones y cómo nos preparamos para ellas. Piel en carne viva. Hablemos de cómo se entra a la verdad. A la verdad entramos desnudas. Romper es nuestra forma de liberación. ¿Qué está roto, amor? Se ha roto lo que nos cubría. ¿Qué queda allí en su lugar? Bandada de pájaro que veo en Roma. Romper duele, amor, al menos en principio, hasta que nos damos cuenta de que no hemos perdido nada. ¿Sabes cuál es mi sueño recurrente? Que hay una fiesta y que yo nunca tengo ni vestido ni zapatos. NUNCA. A veces mamá encuentra en un trastero algún disfraz de maíz, entonces en la fiesta yo estoy vestida de maíz. Un maíz descalzo. Un maíz descalzo y sin depilarse. Rota. Totalmente rota. Ante la mirada de la fiesta de cumpleaños. Fuera del orden. Ante la verdad: desnudas. O a lo sumo: maíz.

2: Muy agotado o muy cansado

En este esfuerzo en busca de la libertad. En este espacio desconocido. En estas voces que parecen nuestras y que no lo son. En tantos parámetros. En este tejido que no tejimos. En esta piel que nos convence de que esto somos: solo huesos parlantes. En esta música que no queremos cantar porque no es música. ¿Te sucede el cansancio amor? Yo siempre estoy agotada. Es una sensación claustrofóbica de estar metida en una red que me contiene pero que me engulle de a poco. La red quiere contenerme. La red no sabe hacer otra cosa. Pero la red no sabe que contiene falsamente, porque lo que a nosotras aspiramos es a habitar el océano completo. Cansadas, amor, es un buen signo. Créetelo. Así como confías 100% en que eres una mierda y estás rota. Pues créete en un 1% que eres justa, que estás haciendo lo correcto, que ERES CORRECTA. Bastaría con eso.

3: Voz desigual o entrecortada debido a tensión emocional

Voz desigual o entrecortada, cansancio. No sé decir lo que tengo que decir cuando tengo que decirlo. No he conocido mi música. La he conocido y la he olvidado. No he viajado fácilmente como los pájaros de norte a sur porque nunca supe qué era el calor. Pero comienzo a creer en mi libertad, amor. Comienzo a creer que sí existe la voz de Dios y que está aquí, siempre. Tensión: no me he creído creada a imagen y semejanza del amor y he alimentado imágenes de mí misma que atacan directamente mi vitalidad y mi inocencia. Imagínate la inocencia como una bruma blanca y amorosa. Luego imágenes: “eres una mierda, no eres correcta, él tiene la culpa de mi dolor, el pueblo tiene la culpa de mi dolor, el estado tiene la culpa de mi dolor, me he perdido para siempre”. ¿De qué se alimenta la bruma blanca? De ella misma. Y del silencio.

4: Persona libre, licenciosa, desbaratada

Hazte amiga de las paradojas. Cuando digas rota, amor, di libre, mejor. Di que sientes dolor porque crees que te has roto y pregúntate cuánto te has roto, qué cosa se ha roto, ¿es posible romperte a ti misma? Pon tus ilusiones a la luz del pájaro, hazte amiga de la verdad, de la bruma blanca. La bruma blanca se alimenta de ella misma y no nos pide nada, esa es la paradoja. No hay sacrificio ni dolor posible en ella. Y si duele es porque nos aferramos a un hábito, a un vestido, a una fiesta que ya no nos pertenece. Confía en que le hablas a la libertad, a la bondad, a la entereza. Dile a la niebla blanca que está rota y dolerás infinitamente. Dile que eres entera y que a veces te mientes y que eso duele. Nos llevaremos por buenos caminos cuando nos tomemos de las manos. Merecemos caminar buenos caminos. Merecemos descansar, dormir en la oscuridad, vivir en la luz. Todo animal en cautiverio, si se le brindan las condiciones apropiadas de supervivencia, puede volver a vivir en la naturaleza. No te olvides jamás de ello. Y si lo olvidas: nuestras manos. Eso no lo olvidarás jamás.

5: Desgarrón de un tejido

Te lo he dicho y lo has dejado en evidencia tú con tu carta: la red que estrangula. Observa: esta red jamás te matará de golpe (no te dará semejante miedo, no te dejará ser tan pobre, no te enfermará tanto), pero te dejará siempre en el abismo. Es parte del plan. Que no puedas despertar. Si te diera demasiado miedo, si fueras demasiado pobre, si estuvieras realmente desesperada, despertarías. Pero me has dicho “rota, Maga, rota” y yo creo que el tejido, la red, la cosa falsa que contiene, ha comenzado a desgajarse. Y lo hará completamente mientras creas en tus preguntas. Y te aferres a tu libertad. Y le hagas un lugar a Dios en tu cabeza. El cuerpo luego te seguirá. Ya lo hace, de hecho. Tú desgarras la máscara, lo haces con amor. Yo desgarro la máscara, lo hago con amor, compartiendo, diciendo qué descubres y qué descubro. Eres tan importante como lo soy yo. Tira del hilo blanco y te encontrarás con el vapor blanco y dulce. No habrá más contención, amor. No la necesitaremos. Ya nadamos el océano oscuro.

7: Perímetro de un pueblo
Otoño en Roma, bandada de pájaro, bordado. Eres justa. Soy justa. Te escribo esta carta, como siempre, como un ayudamemoria. Esta es la mano que empuja con amor y nos recuerda que podemos dar el siguiente paso con tranquilidad. Hay la memoria en la palabra, al papel siempre se puede volver, repasar. Nuestro pueblo, ahora, qué es. Marco el límite en lo que no soy. Qué soy, emerge con suavidad. Marco el límite de lo que no soy y lo hago a consciencia en cada momento en que tengo frente a mis ojos y que yo habito. El mundo no está ahí, cariño, el mundo está aquí, dentro. Y allí marcamos con preguntas auspiciosas qué nos pertenece. ¿No te parece un augurio precioso? Se desgarra el tejido. Observas el cielo. Ahora puedes demarcar, en tu día a día, qué es tuyo y qué no es. Ya sabes que nada es tuyo. Salvo tú misma. Sabes qué ropa has usado en la que has sido piel en carne viva y te ha dolido. Ahora aprendemos a elegir. Ahora aprendemos a observar. Ahora no queremos mentiras. Seguirán sucediendo. ¡Estamos tan acostumbradas! Pero hemos abierto el corazón. Hemos plantado una bandera a la entereza. Café. Nunca moriremos. Canto a la luz. Coloco mi mente a Sus pies. Depongo mis armas. Crecerán las flores en primavera. Bandada en pájaro simple. Trastevere, es decir, has cruzado el río. Ya no vuelvas tu vista atrás. Esta vez, te amo en caminarnos juntas, tú allí, yo aquí, marcando el perímetro de un poblado inmenso que esta vez está lleno de nosotras.

M.

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